El próximo domingo, 12 de Octubre, España celebra su fiesta nacional. Un día para recordar que vivimos en el mejor país del mundo y en el más admirado por su idioma, su historia, sus tradiciones, su legado y por su estrecha vinculación a la fe cristiana. Un país que es un referente y la envidia de las demás naciones.Un país con muchas luces y pocas sombras. Una tierra elegida por tribus primarias y por pueblos avanzados, forjado con el hierro de íberos, cartagineses, fenicios, griegos, romanos, celtas, musulmanes y que, de todos ellos, los gobernantes cristianos supieron sacar el mejor provecho. Un país que nace como tal cuando Su Majestad Fernando de Aragón y Su Majestad Isabel de Castilla se unen en santo matrimonio y fusionan dos reinos llamados a entenderse para siempre, de modo inquebrantable.La tenaz lucha de ambos monarcas por liberar las tierras del yugo musulmán, la suprema generosidad al ofrecer la conversión al cristianismo de hebreos y moros o, más adelante, la impermeabilidad de España a corrientes heréticas como el luteranismo, protestantismo o calvinismo, hicieron de la nuestra una Nación de acogida para los perseguidos en otros lugares, un lugar donde poder encontrar la paz, la seguridad y donde poder vivir en armonía cristiana.
Pero no bastaron las fronteras mediterránea, atlántica y cántabra. Había que extender la grandeza de ser español y el Gran Descubrimiento de América fue la oportunidad de oro para que pueblos paganos abandonaran sus ritos pintorescos y se abrazaran apasionadamente a la fe cristiana y al idioma castellano. Donde otras Naciones imponían, España compartía: las naves que atravesaron aventurosas el Atlántico llevaron consigo los credos cristianos, la caridad, el amor al prójimo, con tal suerte que pronto todo un Continente abrazó la fe en Dios. ¿Alguna Nación ha rendido mejor y mayor tributo a la predicación del Mensaje de Cristo?. Y los que allí habitaban, tan admirados quedaron con la grandeza del cristianismo que pronto se hicieron temerosos de Dios, renegaron de sus lenguajes inentendibles y adoptaron como propio el castellano. Sabiendo de la generosidad espiritual de los españoles, la devolvieron con creces dándonos altruistamente muchas de sus riquezas materiales para engrandecer aún más la que ya era su madre Patria.
Esta hazaña es la que celebramos, año tras año, el 12 de Octubre. Ahora esas tierras son países independientes, pero poco ha cambiado: siguen compartiendo idioma y fe. Y que sea así por los tiempos. Hoy nuestra Patria sufe de algunos problemas, es cierto, pero a buen seguro que líderes como Esperanza Aguirre son la garantía segura de que España volverá a ser aquella España Universal y Grandiosa que fue con Sus Majestades Carlos I, Felipe II, Felipe V, Carlos IV, Isabel II, Alfonso XII, Alfonso XIII y que actualmente está tan bien regida por Su Majestad Juan Carlos I.
Amigos y amigas. Todos juntos elevemos nuestra voz para gritar: ¡Viva España!









3 comentarios:
este artículo és una anécdota más en la mundialmente conocida Anecdótica España (o anezdótica, como dicen sus lugareños)
QUE COÑAZOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Si, esos pueblos de America abrazaron la fe en Dios gracias a los cristianos... a base de saqueos, violaciones de indigenas, asesinatos, torturas... Tu blog apesta a racismo. Da verdadero asco.
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